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La Técnica Pura I


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La Técnica pura

Mejorar y perfeccionar la técnica con el intrumento es un objetivo que está presente en todo momento en nuestras vidas. Cuando la forma de estudiar no es la correcta hacerlo durante mucho tiempo no te garantiza tocar mejor y los resultados que se obtienen son inciertos. Si estudiamos o tocamos en una disposición no idónea, adquirimos hábitos no recomendables que para nuestro sistema nervioso central son verdades absolutas que se traducen en defectos, vicios, carencias, falta de estudio o estar bajo  de forma.

¿Porqué?. Nuestro cuerpo y nuestro cerebro trabajan constantemente en el aprendizaje, se encuentran en todo momento aprehendiendo de todo lo que hacemos, decimos y pensamos

Zidane: "Yo juego como entreno"

Y es que entender este asunto es capital para conocer los procesos de aprendizaje en el instrumentista. Estar en la excelencia en cada momento que uno toca es la transformación primordial, es el punto de partida cuando se desea una evolución y mejora constantes a nivel técnico y artístico.

La "Unidad Técnica"

Se trata de aplicar en cada momento que tocamos todas las "unidades técnicas" que vamos descubriendo y crear "unidades" mayores cada vez. Esto es... un día, mientras estudiamos, descubrimos una disposición buena para la espalda (espalda recta y relajada, por ejemplo). Esta disposición de la espalda sería una "unidad técnica" a nivel mental. Cada vez que tocamos el instrumento, tenemos en cuenta esta "unidad" que hemos descubierto. Otro día descubrimos algo relacionado con la embocadura, que sería otra "unidad técnica". Tenemos entonces dos "unidades técnicas" separadas y diferenciadas: elemento de la espalda y elemento de la embocadura. Pues bien, se trata de crear una sola "unidad técnica" que englobe a ambas. Se trata de crear unidades cada vez mayores. Que con un sólo click mental tornemos correcta la disposición de ambos elementos técnicos que hemos encontrado y trabajado con anterioridad. Así pues, cuando vamos a tocar y pensamos en la espalda, casi inmediatamente tornaremos correcta la embocadura, porque en nuestra mente hemos creado una unidad inseparable. Una lleva a la otra.

Esto es lo que se llama hacer esquemas cuando estudias materias teóricas. Al esquematizar el estudio, creas unidades cada vez mayores. Una palabra te lleva a la otra y finalmente una sola idea te lleva a recordar toda una compleja teoría. Así funcionamos.

Crear disposiciones "por defecto"

En este punto, tomando la analogía de los ordenadores, entendemos que éstos, al arrancarlos, salen ya con un fondo de pantalla, unos programas abiertos, una luminosidad, etc... que se encuentran "por defecto". El objetivo pues, está en que nuestras "unidades técnicas" descubiertas aparezcan ellas solas "por defecto". Nuestro cuerpo habrá adquirido el hábito de tocar en esa disposición y ya apenas tendremos que darle órdenes ya que funcionará practicamente sólo, "por defecto".

La forma de logralo es, como dice Zidane, haciendo de nuestro tocar algo sagrado, es decir, que siempre, estemos donde estemos, sea ensayo, estudio, tocando con amigos, en concierto, calentando o incluso pensando en el instrumento, lo hagamos con el 100% de nuestra energía mental, ganas, seriedad, compromiso y sentido estético. Piedra a piedra, ladrillo a ladrillo, día a día, construyendo nuestro templo fagotístico interior con sensaciones propias.