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El poder del descanso


Rana descansando

Querid@ colega fagotista: es posible que a estas alturas de la partida hayas estudiado tanto y tanto que no te queden ya fuerzas para seguir avanzando. Si ese es tu caso, con este artículo pretendemos ayudarte a superar ese cansancio y darte una nueva oportunidad para alcanzar el nivel que anhelas.

La continuidad y la constancia son la clave. El estudio no es una actividad fea y necesaria para avanzar sino por el contrario, es un arte maravilloso y una ciencia profunda, donde el fagotista despierto encuentra la piedra filosofal donde podrá conocer su instrumento y, lo más importante, a si mism@, sirviéndole para lograr sus más profundos sueños fagotísticos.

La Parabola del Leñador

"Un día se encontraban dos leñadores en medio del monte y acordaron hacer un juego: a ver quien cortaba más leña en 12 horas que duraba la jornada de trabajo. Quedaron en que trabajarían durante una hora y descansarían media hora y así sucesivamente hasta completar las 12 horas. Así pues, cada uno se fue a una parte del monte a tratar de cortar más leña que el compañero. Uno de los leñadores, que quería ganar a toda costa, pasada una hora de haber comenzado siguió cortando leña y así lo hizo durante todas las horas, sin apenas descansar y sin cumplir el trato.

Tras 12 horas se juntaron de nuevo a contar la cantidad de leña que habían cortado cada uno de ellos. El que no había descansado tenía 50 kg de leña, mientras que el que sí había descansado tenía 70 kg de leña!! El primer leñador echo el grito al cielo y clamó que cómo era posible que el otro tuviera 20 kg más de leña si él no había descansado y sólo tenía 50 kg. Tenía que haber hecho trampa!!! El otro leñador, muy extrañado, replicó que no había hecho trampa, que efectivamente había cumplido con el trato de descansar media hora por cada hora de trabajo, pero que mientras descansaba había aprovechado para afilar su hacha."

Esta sencilla parábola define muy bien la naturaleza del descanso y el estudio. Cuando estudiamos o trabajamos, comenzamos a una velocidad de apendizaje que va ralentizándose con el paso del tiempo. Esto es pq se van agotando las energías físicas y mentales. Por mucho que sigamos y sigamos sin pausa no hacemos más que, en muchas ocasiones, avanzar hacia lugares no desados. En el estudio del instrumento esto se define como adquisición de "vicios" y costumbres producto de haber estudiado en disposiciones poco recomendables.

Cuando un músculo está descansado y recuperado del ejercicio rinde mucho más a la hora de volver a entrenar. De la misma manera, para un instrumentista que estudia muchas horas al día, su capacidad para descansar va a determinar su rendimiento en futuras sesiones de estudio. Descansar nó es sólo nó tocar sino también es dejar de pensar en ello, airear la cabeza con otros pensamientos o hobbies que haga tomar oxígeno a la mente. Descansar es pasear, respirar aire fresco o conversar con alguien, por ejemplo. Para el instrumentista de viento, el acto de conversar es especialmente recomendable, pues se relajan los músculos que tienen que ver con la emisión, y vuelven a un estado natural.

El descanso tiene la cualidad de hacer posar a nivel subconsciente los conocimientos adquiridos. Cuando estudiamos se remueven muchos parámetros en nuestra mente y cuerpo; es como en una taza de café. Al descansar, dejamos que los posos caigan al fondo de la taza (nuestro subconsciente). Permitimos que el conocimiento aprehendido se pose. No olvidemos que el estudio no es otra cosa que interiorizar conocimientos, sensaciones e iniciativas físicas a nivel subconsciente, para no tener que emplear energía al emularlos conscientemente de nuevo.

Para un óptimo rendimiento, esta tabla puede ayudarnos a entender el fenómeno del descanso desde periodos cortos de estudio; para aquellos fagotistas que desean experimentar con técnicas avanzadas de estudio:

1. Notas tenidas

Tocamos tres redondas ligadas y descansamos otras dos o tres. Repetimos el ejercicio (así permitimos al cuerpo reposar del estímulo sometido a la vez que lo hemos introducido a la disposición que queremos).

2. Estudio diario

Estudiamos 15 minutos seguidos y descansamos 2-3 minutos. Estudiamos una hora seguida y descansamos al menos 15 minutos. Tranquilidad es la palabra clave.

3. Estudio semanal

Estudiamos a diario y descansamos un día por semana.

4. Temporada

Estudiamos varios meses seguidos y descansamos al menos 15 días.

 

Dormir bien

Si duermes bien descansarás bien, amanecerás mejor, y así podrás hacer todo lo que desees con mayor eficacia.

El buen dormir se caracteriza por bajos niveles de actividad fisiológica y reacciones mínimas ante estímulos externos, de tal manera que lo óptimo es la disminución de la respiración, presión sanguínea, ritmo y latidos cardiacos, así como el sentir lo mínimo de ruidos.

Generalmente los sueños se producen cuando las ondas cerebrales se encuentran entre 7.5 a 3.5 Hz, llamadas ondas tetha y cercanas a las deltha (menos de 3 Hz).

 

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN

PREPARACIÓN

Es mejor practicar la relajación sentados, ya que es fácil quedarse dormido. Por tanto, prueba de encontrar una silla en la que puedas sentarte cómodamente y apoyar la espalda, la cual deberá permanecer siempre recta.
Procura que los pies toquen el suelo, y ponlos en forma paralela. Pon también las palmas de las manos sobre los muslos. Esta es la postura en la cual ninguno de tus músculos se verá sobrecargado, y podrás relajarlos de forma más eficaz.
Utiliza ropa cómoda, holgada, que no te aprete por ninguna parte. Quítate los zapatos. Si tienes el pelo largo, suéltatelo. Quítate el cinturón. Lo que queremos conseguir es liberarnos de todas las presiones y las tensiones.
Procura que la luz sea la adecuada. Ni muy brillante como para inteferir o desconcentrarnos, ni muy oscura como para quedarnos dormidos.
Apártate de cualquier estímulo que pueda interrumpir la relajación: desconecta el móvil, descuelga el teléfono, apaga la televisión o la radio. Si lo deseas, puedes poner una música suave, con sonidos de agua o de naturaleza.
Finalmente, mentalízate, piensa que este momento de relajación es un momento sólo para ti, que te lo mereces, y que te lo dedicas a ti mismo para encontrar paz, tranquilidad de espíritu, para estar mejor.

REPOSO
Efectuar varias respiraciones profundas y completas antes de continuar con la relajación. Llevar la atención sobre todo el cuerpo para colocar la cabeza naturalmente bien en el eje del cuerpo. Relajar los musculos subiendo desde los dedos del pie hacia la cabeza, uno a uno.
Pensar varias veces cosas como: "Controlo mi cuerpo a través de mi voluntad". "Mis músculos se relajan cada vez más". "Serenidad...paz...". No olvidemos que nuestro cuerpo siempre va a hacer caso a nuestras afirmaciones si estas las hacemos con convicción. Estas técnicas son básicas en Alquimia, transmutación mental y Magia.

CONTROL DEL PENSAMIENTO
Escuchar los latidos del corazón. Si éste se acelera no hay que perturbarse. Tratar de controlar el ritmo cardiaco visualizando el corazón y hablándole para decirle "Mi corazón se somete al control de mi mente, se relaja, se relaja...".
Continuar "localizando" mentalmente los diferentes órganos del cuerpo y tratar de ser concientes de cada uno de ellos. Durante los primeros ensayos de éste ejercicio, visualizar solamente los órganos principales (estómago, pulmón, hígado etc.).

POSITIVIZACIÓN DEL SUBCONCIENTE
Repetir mentalmente afirmaciones positivas con respecto a los problemas psíquicos ( Por ejemplo la timidez, la tendencia a la colera o la violencia, el nerviosismo, etc.). Por ejemplo "Estoy cada vez más tranquilo, calmado....."."Me relajo a voluntad. Soy el dueñ@ de mi cuerpo y mi mente".

Repetir mentalmente las afirmaciones positivas para favorizar el olvido de los problemas cotidianos. "Yo voy hacia un futuro mejor..."."El sentido de mi existencia es la ayuda al prójimo....."

Estírate cuanto puedas al levantarse por la mañana.
Simplemente camina. Camina por el placer de caminar durante media hora todos los días. Puedes optar por quince minutos por la mañana y quince por la tarde o noche. Mientras lo haces observa todo a tu alrededor, personas, paisaje y descubrirás nuevos detalles cada día. Elige la marcha que desees y disfrútala.

Controlar la respiración nos ayudará a controlar los nervios en los momentos de máxima tensión, donde respirar se hace más difícil. El ser humano sólo utiliza un 20% de la capacidad pulmonar; concentrarnos en llenar las fosas nasales de aire y controlar cómo poco a poco vamos expulsándolo, provoca sosiego y tranquilidad.
Dormir bien es la regla número uno para mantener a raya los signos de fatiga que reflejan un aspecto empobrecido y lúgubre de nuestra imagen. Pero dormir bien no es sinónimo de “dormir de más” sino mejor, es decir, siguiendo un horario regular.
Los ojos y las rojeces con que acusan nuestro cansancio merecen una atención especial. Algo tan sencillo como taparlos con las palmas de las manos sin que éstas lleguen a tocarlos proporciona una sensación de descanso inmediato. La oscuridad y el calor relajan los globos oculares.

Los automasajes circulares en la nuca, alrededor de las sienes, en el cuello y en el cuero cabelludo proporcionan una sensación de descanso absoluto.
Un baño caliente recupera y estimula el organismo; en su defecto una ducha focalizando el chorro en hombros, riñones y cuello y evitando las zonas de difícil circulación como los pies y las piernas, facilita un descanso tranquilo. Si además, estimulamos la piel con fricciones con unas gotas de aceite la sensación de relax será total.
Escuche música suave y relajante, cierre los ojos e imagínese o recuerde momentos agradables de su vida.

Conclusión

El instrumentista atento sabe que tanto trabaje su cuerpo y su mente es lo que le llevará a perfeccionar su técnica, su manera de tocar y su arte. Todas las técnicas que tengamos van a ser de nuestro inerés a partir de ahora. Hay que estar atentos a qué es lo que nos puede servir para alcanzar la excelencia.

Nadie como un@ mism@ para conocer su propio cuerpo y su propia mente. Escucha, lee, indaga, experimenta, investiga y toma siempre decisiones propias basadas en criterios de conocimiento y experiencia. Tu propio cuerpo es un ente que está en contacto contigo mismo en cada instante, diciéndote cómo actuar, como posicionarte. Escúchalo con atención.

Descansar es escuchar al propio cuerpo y darle energía, calma y confianza.

Suerte fagotista!

 

Javier Abad Corral, fagotista

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